TORRE DE PISA – PISA - ITALIA
La llamada “Torre inclinada de Pisa”, edificio popularmente conocido por su inclinación que parece a punto de caerse, no es otra cosa que el gigantesco campanario de la catedral de Pisa. Comenzó a ser construida en el lejano año de 1173 y el objetivo de los constructores era el de hacerla de tal forma que terminara quedando de forma vertical. Aún así, desde el comienzo mismo de su edificación, la torre comenzó el proceso de inclinación que acabó dejándola en la posición con que se la conoce hoy en día.
Partiendo desde la base misma, la torre cuenta con una altura que ronda los cincuenta y seis metros y posee un peso estimado de catorce mil setecientas toneladas. En cuanto al grado de inclinación, grado que se ha establecido de la mano de los más exigentes aparatos de medición, es de 4º, alcanzando a 3.9 metros desde su misma vertical.
La torre está compuesta por ocho niveles. Los mismos comienzan en una especie de base compuesta por una serie de arcos ciegos que cuentan con un total de quince columnas. De aquellos, seis niveles cuentan con su propia columnata en la parte exterior, a su vez, cada uno de ellos termina rematando en el campanario. En cuanto a la escalera diseñada en su interior y que permite comunicar la base de la torre con la cima, cuenta con doscientos noventa y cuatro escalones.
En el año 1964, alertado de un posible derrumbe de la torre, el gobierno italiano solicitó la ayuda de técnicos y especialistas. Finalmente, en el año 1990, la toree cerró sus puertas a todo público, adoptando una medida de seguridad que la volvía peligrosa para su tránsito interno. Con el correr de los años, se realizó un trabajo de remodelación con el objetivo de volver a permitir que la gente la visitara. Finalmente, en el año 2001, tras diez años de trabajo de especialistas y técnicos, la torre fue reabierta para que pueda ser visitada. |