CERRO DEL CORCOVADO – RIO DE JANEIRO - BRASIL
Este imponente cerro de la ciudad brasileña de Río de Janeiro y que cuenta con una altura de setecientos metros de altura, es especialmente conocido por contar en su cima con el famoso “Cristo Redentor”. Millones de turistas (del propio Brasil y del extranjero) llegan año a año a ascender el cerro para conocer de primera mano la magnitud de la impresionante estatua que corona a la elevación del terreno.
El escultor Paul Landowski fue el técnico francés que recibió, en 1921, el encargo de construir el gran Cristo. El trabajo representó diez años de trabajo y fue inaugurado en el año 1931, para celebrar los cien años de la independencia brasileña. Desde su pedestal, el gran Cristo observa a la ciudad de Río de Janeiro. El pedestal, propiamente dicho, es de seis metros y la imagen en sí alcanza los treinta metros de altura. Su pero estimado es de setecientas toneladas y el material que fue empleado para su construcción no es otro que el granito.
Desde la lejanía, el viajero que se acerca a la ciudad puede observar la imponente cruz blanca, alzándose sobre la selva y, al acercarse más, sobre la propia ciudad. Para alcanza la cima del cerro y al Cristo Redentor, en definitiva, se puede hacer en coche o en una suerte de trenes que cumplen con la función específica de transportar a los viajeros hasta las alturas.
El ascenso en tren, además del paseo propio en la locomotora especialmente diseñada para el traslado, permite una visión panorámica de la ciudad de Río de Janeiro. Un guía es el encargado de ir notificando a todos los viajeros las particularidades del terreno, de los edificios, de las construcciones históricas y de los propios accidentes de la naturaleza. |